Descubre la tradición centenaria de lámparas en Hijos de Estévez, piezas únicas para tu hogar con experiencia y tradición familiar heredada de padres a hijos de casi un siglo.
El proceso de elaboración comienza con el corte del vidrio. Los multicolores y geométricos trozos de vidrio se rodean de una varilla metálica, para posteriormente ser soldados entre sí. A su vez, el metal se va trabajando, y de lo que en un principio no era más que una superficie lisa, aparecen las formas más variadas de arcos, volutas, almenas y demás adornos que evocan estructuras arquitectónicas, que una vez conjugados magistralmente por las manos del maestro artesano, darán vida a nuestros faroles, apliques, plafones y demás artículos destinados a la decoración, pudiéndose hacer por encargo piezas especiales destinadas a la decoración.
En la elaboración de nuestras vidrieras se emplea íntegramente latón que a su vez queda estañado por ambas caras, dando al conjunto una robustez y durabilidad muy superior a trabajos similares.